Recorriendo Internet y buscando
en los buscadores las palabras: Petardos + Miedo veo
resultados que son sorprendentes. Lo primero que aparece
es que muchas personas tienen esa fobia. Y la mayoría
asociada al temor a que se pinche un globo, incluso
algunas terror al ruido de destapar una botella de cava
o de champagne. Y no encuentran soluciones. Recurren
al psicólogo, que les explica de donde puede
venir ese miedo o a la hipnosis o algunos a asociaciones
placenteras. Colocan un video con globos explotando
y al mismo tiempo hacen algo que les guste mucho, como
comer algo rico o poner música agradable. Ninguno
recurría a tranquilizantes.
Los perros y los gatos (aunque estos últimos
en menor medida) no escapan a esas fobias y la explicación
es que es algo que viene con algunos seres vivientes.
Es algo innato para algunos. Los que pueden contarnos,
dicen que nunca tuvieron una mala experiencia que los
haya marcado para tener semejante terror a los ruidos.
Muchos de ellos tienen además miedo a las tormentas
eléctricas, terror. Se enloquecen.
Es que para tener una enfermedad (y las fobias lo son),
se necesitan dos cosas. Una noxa, es
decir una causa, algo que produzca un estímulo
y un individuo sensible, repito, SENSIBLE
que tenga una respuesta predeterminada. Es decir, que
ante la misma noxa reacciona siempre de la misma manera.
En este caso con terror. Incluso las respuestas al terror
son diferentes. Unos se paralizan y otros se quieren
escapar.
Eso habla a las claras de la predisposición y
la idiosincrasia de cada uno de nosotros y los animales
como seres vivos que son, reaccionan de la misma manera.
Otros incluso reaccionan no con miedo, sino con bronca.
Son los que se ponen agresivos, cuando suenan los cohetes
o cuando escuchan una sirena o bocinazos o cualquier
ruido fuerte o agudo. Los perros se ponen locos, aúllan,
ladran, se enojan mucho.
La homeopatía es una ciencia que trata individuos.
Trata enfermos. Porque curando a los enfermos, las enfermedades
se van solas.
Porque los remedios homeopáticos bien indicados,
disminuyen la sensibilidad, trabajan sobre la predisposición
y de esa manera mejoran los síntomas.
Eso es lo que pasa con el tratamiento homeopático
para animales que sufren de miedo a los ruidos o de
hipersensibilidad a los ruidos, en todas sus variantes.
Es que cada caso tendrá “su” tratamiento.
Su remedio individual. Así es como funciona la
homeopatía y me parece que en este caso es algo
muy bueno.
Otra cosa que vi en Internet sobre
el miedo a los petardos y los animales es que la gente
común recurre al vecino, al amigo, al almacenero,
incluso uno consultó con su psicólogo,
y muy pocos son los que recurren al veterinario. Es
algo sorprendente. Si tengo problemas con mi auto, voy
al mecánico, si tengo una perdida de agua, iré
con el plomero, y si me mandaron una carta documento,
iré con un abogado. No entiendo porque la gente
se niega a ir al veterinario.
Entonces las respuestas encontradas en este tema, son
de terror, como el miedo mismo.
Recomiendan acariciarlos, mimarlos, alzarlos cuando
tienen miedo. Recomendación de un psicólogo
y de la mayoría de los que de buen corazón
responden. Es que un perro no es un chico. Un perro
piensa y siente como perro y no como persona. Y un perro
que tiene miedo y está temblando, lo acariciamos,
lo alzamos, le decimos cosas suaves, es decir que lo
premiamos, entonces el animal siente que el tener miedo
es bueno. Que temblar y babear y agitarse es muy bueno,
porque lo premian por eso. Y esto es muy malo. Lo que
hay que hacer es ignorarlo, distraerlo con otra cosa,
colocarle música fuerte, para que no oiga las
explosiones. Pero nunca mimarlo o abrazarlo.
También vi que recomiendan usar tranquilizantes,
incluso dan marcas. Y eso es muy peligroso, ya que las
contraindicaciones son muchas. Lo que puede ser bueno
para uno puede ser mortal para otro. Si es viejito,
si tiene problemas cardiacos, si tiene problemas de
hipotensión, el darle un tranquilizante fuerte
como los nombrados, puede ser algo muy peligroso.
Por eso yo les recomiendo a mis clientes y amigos, que
recurran a la homeopatía y a los demás
que tal vez no tengan confianza en la homeopatía,
que vayan a su veterinario y le consulten y que les
hagan una receta con la dosis y la droga a administrar
o el manejo que les aconseje. Y que sea el veterinario
y no la empleada que está en el mostrador de
una veterinaria o un pet shop.
Que pasen un buen día
Salud y alegría.
Hasta la próxima. |