Las
perras pueden sufrir de falsa preñez, tumores mamarios
e infección uterina como principales afecciones relacionadas
con su aparato reproductor.
Estas afecciones pueden, aunque no es excluyente, no presentarse
luego de realizar la castración.
Los tumores mamarios están
muy relacionados con las falsa preñez, por tal
motivo de repetirse frecuentemente este cuadro puede estar
aconsejada la castración. Personalmente no la aconsejo
de no mediar algún problema orgánico, ya
que la principal consecuencia de la castración,
la incontinencia urinaria, no es un problema menor, no
es muy sencillo tratarla y trae aparejado un problema
mucho más molesto para el propietario que el sangrado
en la época de celo; también hay que tener
un buen control en la alimentación para que no
engorden.
Cuidar una hembra en celo no es
demasiado dificultoso , es por un corto período,
15 días cada 6 meses, por lo que, personalmente,
no recomiendo la castración de no mediar alguna
patología que así lo aconseje.
Sí es aconsejable en el caso de que el propietario
tenga la idea de suministrar anticonceptivos cada vez
que se presente el celo, ya que éstos pueden provocar
algunos trastornos.
En los machos la cosa no es
muy distinta, generalmente propongo la castración
cuando se detectan otros problemas relacionados con el
aparato reproductor como prostatitis o hernias perineales.
También recomiendo castrar al macho, cuando convive
con una hembra y el propietario no desea que se apareen.
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