Originario
de Gran Bretaña, se deben distinguir en primer
lugar, dos tipos de Foxterrier existentes en la actualidad:
el Foxterrier de pelo liso y el Foxterrier de pelo de
alambre. Los antepasados del primero fueron el Terrier
negro y canela de pelo liso, el Bullterrier, el Beagle
y el Galgo. Los terriers fueron muy populares desde las
primeras épocas. Su fama se debe a su inteligencia,
valor y devoción.
La primera descripción del Terrier la realizó
un profesor de Cambridge, el doctor Caius, en 1570. En
la formación del Terrier actual han participado
los criadores con cruces entre el antiguo Dachshund alemán
y el Sabueso inglés y, posteriormente, con el Foxhound
y el Beagle. El primer estándar del Fox Terrier
data de 1876, la única diferencia que se establece
entre las dos variedades
es el pelo.
El Fox-Terrier de pelo duro es un
perro pequeño, bien construido, vivo y de cara
expresiva. Dotado para defenderse puesto que posee unas
mandíbulas fuertes, dentadura desarrollada, es
impulsivo, fuerte físicamente y sobre todo valiente.
El Fox-Terrier de pelo liso tiene
una talla, peso, formato, proporciones muy similares al
Fox de pelo duro, sin embargo su aspecto exterior es diferente.
(ver detalles de su descripción en estandar de
razas)
El carácter del Fox Terrier
es vivo, alegre, activo y simpático. Es un animal
sumamente inteligente. De personalidad demasiado independiente,
aceptando difícilmente las órdenes.
Es un verdadero manojo de nervios.
A veces se muestra pendenciero con otros perros.
Es un verdadero perro utilitario
y deportivo, apto para cualquier situación.
Destacado principalmente como perro
de caza; nació como un perro de caza en madriguera,
capaz de batirse en igualdad de condiciones con la zorra
(su nombre Fox significa zorra). Siempre alerta, incansable
batallador, destructor de todo lo que corre, es un animal
muy inquieto y curioso. En la actualidad suele ser un
agradable perro de compañía destacándose
por ser cariñoso y entusiasta por los juegos, especialmente
con los niños.
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