Las mascotas
pueden comer casi todos los alimentos que consumen
las personas.
Nuestra dieta habitual está compuesta por distintos
cereales que aportan fundamentalmente carbohidratos como
principal fuente de energía rápidamente
utilizable, tales como el arroz, la polenta, las papas
y los fideos; las verduras nos aportan la fibra dietaria
necesaria para un buen movimiento intestinal y además
son una excelente fuente de vitaminas, como en las zanahorias,
el zapallo, los zapallitos, la acelga y las frutas: manzanas,
peras, bananas, etc.; las principales proteínas
se encuentran en las carnes vacuna, de aves, cerdos, corderos,
conejos, en los huevos, en las legumbres como los porotos
negros, alubias, soja, lentejas etc. y en los derivados
de productos animales, como los quesos y ricotta; además
consumimos cierta cantidad de aceites y grasas que son
muy importantes, tanto por ser una fuente muy concentrada
de energía, pero principalmente, debido a su contenido
de ácidos grasos esenciales que intervienen en
diferentes funciones vitales.
Nuestros queridos animales de compañía
también pueden consumir estos mismos alimentos,
con una salvedad, las proporciones y cantidades en que
van a ser incluidas en su dieta son muy diferentes a las
utilizadas en las preparaciones que se usan en la elaboración
para las comidas de los seres humanos. Incluso, las proporciones
son distintas para perros y para gatos; esto significa
que se pueden utilizar los mismos alimentos (ingredientes)
pero combinados en proporciones específicas para
cada especie animal, por lo tanto, los gatos no deben
comer la misma preparación que se elaboró
para los caninos y los perros no deben comer la misma
comida de los humanos.
¿Hay alimentos habituales para consumo
humano que pueden ser tóxicos para nuestras mascotas?
Es una práctica común alimentar a nuestras
mascotas con comidas para personas, además, los
premiamos con galletitas dulces o saladas y también
con otras golosinas como una muestra de cariño
y afecto. La mayoría de las personas consideran
a estos animales como personas pequeñas, sin reparar
que son seres distintos a los humanos y poseen diferencias
en sus comportamientos alimenticios y en su fisiología
digestiva, por lo tanto, tienen distinto aprovechamiento
de los nutrientes del alimento. Es por ello que algunos
alimentos no son adecuados para las mascotas y no deberían
utilizarse, mientras que otros son perjudiciales si están
incluidos en un alto porcentaje de la dieta; además
se conocen algunos pocos alimentos que, en algunos casos,
pueden llegar a ser dañinos o tóxicos para
nuestras mascotas.
Existen pocos alimentos tóxicos para los perros
y gatos, los problemas más comunes son debidos
a desequilibrios nutricionales (dietas mal balanceadas)
y a la contaminación de los alimentos con bacterias
u hongos (con alimentos mal conservados o deteriorados),
estas enfermedades se denominan "enfermedades trasmitidas
por alimentos" (ETA).
Qué rico chocolate!
A los perros les gustan los alimentos de sabores
dulces, mientras que los gatos no los encuentran sabrosos
y los rechazan, siendo más aceptados por ellos,
los alimentos con sabores ácidos.
El cacao y sus productos derivados como el chocolate
contienen sustancias tóxicas para los caninos.
El principio activo involucrado es una metilxantina, la
teobromina. Existen otras metilxantinas como la cafeína
que se encuentra en el café, el té y las
gaseosas "cola", la teofilina presente en el
té, y la teobromina que se encuentra en mayor cantidad
en el chocolate.
Todas tienen actividad a niveles del Sistema Nervioso
Central, de los aparatos cardiovascular, renal, y de los
músculos esquelético y liso. Específicamente
la teobromina es un vasodilatador coronario, un relajante
muscular liso, un diurético y estimulante cardíaco.
El perro es muy sensible a los efectos de la teobromina
pues tiene una tasa de metabolización muy baja
("la desintoxicación hepática es lenta"),
por lo tanto la vida media (tiempo en que el compuesto
se encuentra en la sangre) es muy larga. Se estima que
esta sustancia permanece circulando en la sangre alrededor
de 18 horas en los perros adultos, mientras que en las
personas es de 6 horas y en las ratas de tan sólo
3 horas, lo que demuestra el lento metabolismo hepático
en los caninos para esta sustancia.
La intoxicación con chocolate produce en el perro,
vómitos, diarrea, jadeos, inquietud, taquicardia
(aumento de la frecuencia cardíaca), ataxia (incoordinación
de movimientos), temblores musculares, hiperactividad
o abatimiento, incontinencia urinaria, aumento de la diuresis
(orina más cantidad), llegando incluso a provocar
colapso múltiple lo que lleva a la muerte del animal.
La ingestión de 300 g de chocolate en
un perro salchicha le provocó muerte súbita
y en un perro Springer Spaniel Inglés le provocó
la muerte después de 12 hs. de haber consumido
250 g de cacao casero.
Según estudios, la cantidad tóxica de teobromina
es de aproximadamente 90 a 100 mg por kilogramo de peso
corporal del animal. Por ejemplo, una tableta de chocolate
cocido de 28 gramos (con 1,22% de teobromina) contiene
aproximadamente 346 mg de la droga, por lo tanto, el consumo
de 3 barras de ese chocolate le provocará una intoxicación
a un perro mediano de 11 kg.
En la tabla 1 se presenta la concentración promedio
de teobromina que contienen distintos productos comerciales
de uso habitual y la cantidad promedio tóxica para
un perro de tamaño mediano (11 kg).
Tabla 1: Concentración del principio
activo y cantidad tóxica para un perro mediano
contenidas en algunos productos comerciales de uso común:
| Producto
comercial |
Concentración
de teobromina en el producto |
Cantidad
tóxica para un perro de 11 kg |
| Chocolate
cocido |
1,22
% |
85
g |
| Cacao
comercial (sin endulzar) |
1,89
% |
55
g |
| Chocolate
semidulce |
0,463
% |
225
g |
| Chocolate
con leche |
0,153
% |
680
g |
Los síntomas de intoxicación
aparecen después de cuatro a cinco horas de haber
ingerido el chocolate y la presentación de los
trastornos motores es de un mal pronóstico.
No existe ningún antídoto eficaz contra
la teobromina, solamente se trata al animal en forma sintomática,
induciendo como primera medida el vómito lo más
rápidamente posible y se realiza un lavado gástrico
para eliminar el tóxico del organismo para evitar
una mayor absorción intestinal.
Por lo tanto aconsejamos no alimentar, ni premiar a nuestras
mascotas con galletitas, tortas o bombones de chocolate
o cacao. Si bien estos premios dados en pequeña
cantidad a nuestras queridas mascotas no producirían
daño y tampoco benefician al animal, estos compañeros,
si tienen oportunidad, ingerirán fácilmente
grandes cantidades del rico chocolate. Por lo tanto, es
recomendable guardar los alimentos que lo contienen en
un lugar resguardado, fuera del alcance de nuestros animales.
La cebolla es muy buena para limpiar la sangre
y repeler a las pulgas?
Otro alimento habitual es la utilización de la
cebolla como un ingrediente común de nuestra dieta,
la cual contiene compuestos fenólicos, junto con
otro principio, la n-propil disulfida, indicados como
los agentes causales de la toxicidad.
La intoxicación con cebolla se describió
en los seres humanos y en algunas especies domésticas
como el perro y el gato, produciendo anemia hemolítica
(destrucción de los glóbulos rojos) con
disminución de la hemoglobina en sangre (pigmento
rojo sanguíneo que transporta el oxígeno)
y hemoglobinuria (presencia de hemoglobina en orina).
Otros síntomas del efecto tóxico son diarrea,
vómitos, depresión, hipertermia (aumento
de la temperatura) y la orina toma una coloración
muy oscura. Los vómitos y la diarrea se producen
en forma prácticamente inmediata, pero los otros
síntomas, aparecen entre uno a cuatro días
después de la ingestión excesiva de cebolla.
El consumo de 30 g de cebolla cruda (alrededor de la
cuarta parte de una cebolla mediana) durante 3 días
seguidos produjo en perros los síntomas de intoxicación
descriptos. También ocurrieron intoxicaciones en
gatos consumiendo sopa de cebolla durante varios días.
A muchos perros les gusta el sabor de la cebolla, es
por ello que se lo utiliza habitualmente como un saborizante
y promotor del consumo y, si encuentran la oportunidad,
los caninos ingerirán grandes cantidades lo que
les provocará diversos trastornos.
Si bien existe el peligro potencial de intoxicar a nuestras
mascotas con cebolla, el consumo de pequeñas cantidades
de cebolla cocida no ocasionaría mayores problemas
a nuestros animales, por lo cual, no debemos preocuparnos
por el agregado de cebolla en pequeñas cantidades
a la dieta de nuestros animales. Obviamente no produce
ningún efecto contra las pulgas, ni ayuda a la
circulación sanguínea, más por el
contrario, la perjudica.
¡A los cachorros les gusta mucho la leche
de vaca!
Es bien sabido por todas las personas que la leche es
el principal alimento de los cachorros durante las primeras
semanas de vida, pero lo que pocos tienen en cuenta, es
que la composición de la leche de vaca es muy diferente
a la leche de la perra y a la leche de la gata, en cuanto
a la proporción de sus nutrientes. Así vemos
que todas las leches de las distintas especies están
compuestas por un alto porcentaje de agua y variables
proporciones de nutrientes como las proteínas (principalmente
caseína), los azúcares de la leche (mayormente
como lactosa) y grasas como se muestra en la tabla 2.
Tabla 2: Composición de nutrientes
en la leche de diferentes especies.
| Especie
|
Agua
(%) |
Proteínas
(%) |
Grasa
(%) |
Azúcar
(%) |
Cenizas
(%) |
Calcio
(mg) |
Fósforo
(mg) |
| Mujer
|
87.4
|
1.63
|
3.75
|
7.0
|
0.2
|
25.5
|
14.1
|
| Vaca*
|
87.0
|
3.3
|
3.5
|
5.0
|
0.7
|
119
|
93
|
| Yegua
|
89.5
|
2.0
|
1.4
|
6.7
|
0.4
|
103
|
65
|
| Cabra
|
88.0
|
2.9
|
3.8
|
4.7
|
0.8
|
ND
|
ND
|
| Oveja
|
81.8
|
4.1
|
7.3
|
5.0
|
0.8
|
192
|
100
|
| Cerda
|
81.0
|
6.0
|
8.0
|
4.0
|
0.9
|
210
|
150
|
| Coneja
|
69.0
|
11.5
|
15.0
|
1.2
|
1.0
|
ND
|
ND
|
| Perra
|
77.3
|
7.5
|
9.5
|
3.3
|
1.2
|
240
|
180
|
| Gata
|
79.3
|
7.5
|
8.5
|
4
|
0.6
|
180
|
162
|
Datos expresados como porcentajes (g/100
g o g/100 ml)
ND: Datos no determinados.
* Leche de vaca tomada como leche entera.
De esto se desprende que la leche de vaca al ser diferente
en su composición porcentual a las de las perras
y gatas, deberían ser modificadas o suplementadas
con otros ingredientes (crema de leche, yema de huevo)
para semejarse a la leche natural de la perra o de la
gata. De no hacerlo, correríamos el riesgo de provocar
una alteración en la capacidad de digerir y absorber
los nutrientes que necesitan los cachorros, llevando a
trastornos digestivos, pudiendo promover una diarrea,
con deshidratación y perdida de peso, lo que sería
muy perjudicial en esa etapa tan temprana de la vida de
nuestros cachorros.
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